Falsos reclamantes de tierras pretendían apropiarse de 1.800 hectáreas

Jesús Aníbal Hinestroza, un reconocido líder en el Urabá, hace parte de los 52 señaladas falsas víctimas que ayer fueron capturadas en una operación de la Policía de Carabineros por, presuntamente, reclamar con mentiras predios ante la Unidad de Restitución de Tierras.

Más de la mitad de los detenidos, de acuerdo con el expediente, pretendían apropiarse de un terreno conocido como la hacienda La Leona, en zona rural de Turbo y que está valorado en 3.500 millones de pesos.

Investigadores señalaron que Hinestroza habría convencido a por lo menos 50 personas para que aseguraran ser víctimas de la violencia de los paramilitares y así reclamar el predio de 500 hectáreas, que hacía parte de uno más grande llamado Nueva Esperanza.

De acuerdo con la Fiscalía, ese predio estuvo a nombre del exjefe paramilitar alias “Cuco Vanoy”.

La investigación se inició luego de que la Unidad de Tierras denunciara ante la Fiscalía las contradicciones en las versiones entregadas por los señalados falsos reclamantes.

Ricardo Sabogal, director de esa entidad, señaló que hace 18 meses se compulsaron copias para que se investigaran cerca de 200 reclamaciones.

En el caso de La Leona, según conoció este diario, unas de esas mentiras fueron detectadas entre el 11 y el 12 de junio del 2013, cuando en el proceso de documentación de las reclamacionesninguno de los reclamantes pudo reconocer sus predios. La falta de coherencia en los testimonios de las personas encendió las alertas. Pero fue la confesión de uno de ellos lo que permitió establecer la irregularidad.

En el proceso aparece que la policía judicial de la Dirección de Carabineros de la Policía documentó que Hinestroza habría diseñado una estrategia de zozobra entre la comunidad para que alegara ante las autoridades que no existían condiciones de seguridad para garantizar el retorno de las supuestas víctimas. Por eso, recientemente la solicitud de este grupo de personas estaba dirigida a que el Estado les pagara el valor de esas tierras y renunciar al derecho de restitución.

“Se acudió a una especie de libreto para reclamar tierras presentando documentos falsos en Antioquia, Córdoba y Cesar a partir del año 2013”, dijo ayer el fiscal general, Eduardo Montealegre.

Añadió que las tierras de las que se pretendían apropiar ilegalmente alcanzan las 1.800 hectáreas, valoradas en 7.000 millones de pesos. Uno de esos predios, incluso, es considerado reserva forestal.

En Córdoba los falsos reclamantes, entre los que incluso algunos son señalados de ser despojadores, buscaban que les entregaran 660 hectáreas, con un valor de 1.115 millones de pesos; y en Cesar reclamaban 550 hectáreas, avaluadas en 2.100 millones.

La operación, realizada por la Fiscalía, la Policía y la Unidad de Tierras, continúa, pues en total se expidieron 58 órdenes de captura, de las cuales se han concretado la mitad.

Además la Policía y la Fiscalía trabajan en una segunda fase, enfocada a despojadores que se oponen al proceso de restitución y a funcionarios públicos que habrían permitido el arrebato de las tierras a víctimas de la violencia.

Tomado de. ElTiempo