Decisiones contundentes contra despojadores en el Urabá antioqueño

San Pedro de Urabá y Arboletes se suman a los municipios donde la URT adelanta uno de los procesos de intervención más estratégicos del país para devolver la tierra a sus legítimos dueños. Y gracias a una reciente sentencia de la Sala Especializada de Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Antioquia, se regresan 207 hectáreas que campesinos habían perdido desde mediados de los años 90 en Mutatá.

Con el inicio de intervención en los municipios de San Pedro de Urabá y Arboletes, sumado a 207 hectáreas que regresarán a sus legítimos dueños en Mutatá gracias a una reciente sentencia y la creación de nuevos frentes de trabajo en Turbo y Mutatá, continúa fortaleciéndose el proceso de restitución en la región de Urabá.

Así lo aseguró Ricardo Sabogal, directora general de la Unidad de Restitución de Tierras, quien aseguró que con la restitución de tierras se está haciendo historia en esta región. “Restituir la justicia en el campo y cambiar la fuerza por la decisión judicial es el único camino a seguir. Con la entrada a Arboletes y San Pedro, norte de Urabá, restituiremos tierras arrebatadas bajo la modalidad de despojo duro (como ventas forzadas o a precios muy bajos). Esta zona fue bastión de la consolidación del proyecto paramilitar en Urabá, comandada por Jesús Ignacio Roldán, alias Monoleche”.

Sabogal informó que en San Pedro se viene interviniendo en 7 veredas, entre ellas, Barbasco, Tatoño, Caimán y La Florida. Y en Arboletes, en La Mesa, El Porvenir y Guadual Abajo. En estos municipios están ubicados las zonas son conocidas también como Puya Arriba, La 35 y La 37. En esta zona suman 408 solicitudes, que en su mayoría cuentan con trámite administrativo.

Y en el  sur de Urabá –agregó Sabogal– se amplió la intervención que se venía haciendo en Villa Rosa, Nuevo Estrella y Nuevo Oriente (Turbo) y en Palmichal y Nueva Esperanza y Monteverde, (Mutatá), donde se han presentado un total de 58 reclamaciones por despojo atribuido a Raúl Emilio Hasbún, quien actuó a través de su lugarteniente Carlos Vásquez, conocido como alias Cepillo.

En ambos sectores de Urabá suman cerca de 500 las solicitudes de restitución, donde además de las demandas ante los jueces se pretende atender de forma integral –según los fallos que se profieran– a los segundos ocupantes, que pueden ser incluidos en el programa orientado a esta población, que actualmente se implementa en el país.

Nueva sentencia

Precisamente en la vereda Los Cedros, del corregimiento de Belén de Bajirá, municipio de Mutatá, son las reclamaciones de cuatro familias que resultaron beneficiadas con la decisión de la Sala Especializada de Restitución de Tierras del Tribunal Superior de Antioquia y que se conoció este fin de semana.

Gracias al fallo, las familias víctimas del conflicto armado –entre ellas la de una mujer indígena– podrán recuperar  cerca de 207 hectáreas que perdieron hacia mitad de la década de los 90 y que ahora se suman a las 2.144 cobijadas por jueces y magistrados con sus fallos en el departamento de Antioquia.

Los magistrados consideraron que el contexto de violencia en la zona durante esos años debió ser considerado como un hecho notorio por la empresa que se constituyó como opositora al trámite y por lo tanto no reconoció que hubiera actuado con buena fe exenta de culpa.

“Esta sentencia demuestra, una vez más, que los colombianos que perdieron sus tierras por causa del conflicto armado, las recuperarán, que las vías de hecho no son el camino y son los jueces los encargados de llevar la justicia al campo. Los únicos que van a salir de las tierras son los despojadores. Ningún comprador de buena fe le debe temer a la restitución de tierras”.

Sabogal recordó que en Urabá se han destinado para familias restituidas cerca de 1.000 millones de pesos para proyectos productivos (ganadería y cultivo de plátano, maíz y maracuyá).

Fuente: Unidad de Restitución de Tierras Territorial  Antioquia