Chigorodó: Primer Municipio De Antioquia En Crear El Consejo Municipal De Paz Convivencia Y Reconciliación

El “Río de guaduas” se convierte en el primer municipio de Antioquia en  crear y poner en funcionamiento del Consejo Municipal de Paz y Convivencia, integrado por distintos sectores sociales.

Para el alcalde Daniel Álvarez Sossa, la creación del Consejo municipal de paz es un compromiso desde la institucionalidad por apostarle a la Paz, no solo con discurso sino desde la  inversión.

DERECHO A LA PAZ – Alcance

Ya desde 1993, mediante la sentencia de la T – 102/93 se definía el alcance del derecho a la Paz “Una característica peculiar del derecho a la paz es el de la multiplicidad que asume su forma de ejercicio. Es un derecho de autonomía en cuanto está vedado a la injerencia del poder público y de los particulares, que reclama a su vez un deber jurídico correlativo de abstención; un derecho de participación, en el sentido de que está facultado su titular para intervenir en los asuntos públicos como miembro activo de la comunidad política; un poder de exigencia frente al Estado y los particulares para reclamar el cumplimiento de obligaciones de hacer. Como derecho que pertenece a toda persona, implica para cada miembro de la comunidad, entre otros derechos, el de vivir en una sociedad que excluya la violencia como medio de solución de conflictos, el de impedir o denunciar la ejecución de hechos violatorios de los derechos humanos y el de estar protegido contra todo acto de arbitrariedad, violencia o terrorismo. La convivencia pacífica es un fin básico del Estado y ha de ser el móvil último de las fuerzas del orden constitucional. La paz es, además, presupuesto del proceso democrático, libre y abierto, y condición necesaria para el goce efectivo de los derechos fundamentales. Si en todo momento es deber fundamental del Estado garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución, defender la Independencia Nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia del orden jurídico, el cumplimiento de ese deber resulta de insoslayable urgencia en circunstancias de grave perturbación del orden público, como las actuales.”

En este sentido, los Consejo de Paz y Convivencia deben ser espacios de concertación dinámicos que respondan a la nueva realidad socio política de los municipios en correspondencia con lo definido en la ley, como órganos asesor y consultivos en materia de paz, convivencia y reconciliación.